Capítulo 87. Sarah, Adam y Bea
Sarah estaba asustada, aún con el valor extra que le proporcionaba su loba, sabía que se habia metido en problemas. Sentía el frío del camino en sus patas, y giraba frenéticamente la cabeza con cada sonido que percibía. Hasta ahora no había sido nada relevante, pero sabía que Philip y Adam estaban por ahí, y quería evitar una desgracia.
Volvió a detenerse, aulló con fuerza y se mantuvo quieta durante unos segundos, esperando su respuesta, pero nuevamente, nada ocurrió.
Volvió a galopar un poco