Capítulo 54. Becca
Becca se despertó sola, en la enorme cama del Alfa de la manada, y sintió un frío helador cuando abandonó las sábanas. Debía de ser muy pronto, porque ni siquiera habían encendido el fuego en la chimenea, como hacían habitualmente.
Miró por la ventana el mar embravecido, y se vistió como cada mañana, sin prestar atención a lo que se ponía, simplemente deseosa de salir cuanto antes de la habitación, para podr pasar el mayor número de horas posibles con Philip.
Caminó rápidamente hasta la cocina,