Capítulo 29. Adam
- Señor Lobingston.- dijo Lubián.- espero que hayan pasado una buena noche.
Su tono no acampañaba a sus palabras, estaba rígido, muy serio, y parecía realmente cabreado.
- Lubián, hemos cumplido cuanto nos ha pedido, supongo que no tendrá queja de nosotros.
- Lobingston, esta noche, uno de los grupos que viajaba en un vehículo, ha intentado escapar. Intentaron golpear a mi hija, y creo que ayer le recalqué la importancia de comportarse adecuadamente con ella, ¿acaso es que su palabra no tiene n