Capítulo 28. Sarah
Cuando Sarah llegó al despacho que Kara le había indicado se sorprendió con lo que se encontró allí dentro. Sarah, que no sabía que esperar, pero desde luego no aquello, silbó de forma apreciativa.
- Querida Sarah, ¿no esperarías que nos dedicáramos a hacer botes de mermelada? ¿Verdad que no?
Ella se avergonzó al reconocer que antes hubiera esperado lo de los botes de mermelada que la realidad que se reveló ante su cara. La mujer estaba sentada frente a un escritorio con mútiples monitores, y t