Los expedientes de la joven y su defensor ya estaban en mis manos pero no había mucha información que me sirviera para resolver algunas dudas, entonces, solo quedaba una persona que podía darme la información que quería. Asmodeus no era alguien con quien quisiera hablar pero si era necesario lo haría.
—Trae al joven Jessek y a la señorita Alixer— le pedí al guardia que me había entregado los expedientes y este de inmediato se retiró, segundos después estuve acompañada de Jim, el alpha y Lucían