Un mes después.
Filipo decidió tomarse unas vacaciones. Se mostraba extremadamente atento y hacía todo lo posible para mantener una buena convivencia con Amalia. Ella sabía que todo formaba parte de su estrategia y no caía en ella de ninguna manera. Esta vez había contratado a un abogado por su cuenta, porque el que Filipo había elegido podía intentar jugar sucio, así que decidió ser más precavida.
Él también comenzó a enseñarle a conducir y tenía una paciencia infinita. Amalia aprovechaba la s