Eliza
¿Cómo fue que terminé metida en esto?
Ah, sí, porque había aceptado.
Era fácil recordarlo ahora, con el tiempo suficiente para reflexionar, pero no podía negar que mi decisión había sido impulsiva. ¿Qué otra cosa podía ser? Una mezcla de necesidad, desesperación y tal vez una pizca de curiosidad. Pero ahora, aquí, viviendo en su casa, la magnitud de lo que había hecho comenzaba a hacerse evidente.
Anoche, cuando regresé a mi habitación después del recorrido por la casa, me tomé el tiempo