Sheila No pudo contener, estaba feliz de saber la verdad, pero inquieta a lo que pasara después de saber que su abuelo, que lo cuido toda la vida, le mintiera sobre su madre.
O que su padre, aun siguiera vivo y sin saber nada de ellos. Millones de preguntas invadieron su mente. Pero, el cansancio la venció y se quedó dormida.
Pasaron unas semanas, no quisieron que se machara. Ella se quedó al lado de su nueva familia, pero su mente y corazón no estaba acertado, quería saber la otra parte, de