Aquella misma noche estrené mi espectacular modelo en una cena que se celebró en tierra.
Fernando tuvo la gentileza de apartarme de las aves mordisca y colocarme en una mesa junto a él, y sus amigos, algunos eran pasajeros del barco.
Pero Betty Y Sara no dejaron de mirarme como si estuvieran planeando mi asesinato.
_ ¡Oye! ¡Esta noche te has podido relajar! _ dijo Fernando y mira que no dejan de mirarte. ¡Estás impresionante! Pero te voy a decir algo, mañana tendrás que enfrentarte directamen