Me estaba ahogando. Sentí el agua dentro de mi nariz, y yo no sabía dónde me hallaba. Justo a tiempo un par de manos me sacaron de allí.
_ Que ha ocurrido? Pregunté entre toses.
_Has debido de quedarte dormida y te has hundido,_ dijo Fernando.
Tosí violentamente y me agarré a él, como quien lo hace a una tabla de salvamento. Estaba desnuda y la camisa de Fernando se había hecho transparente por el contacto con el agua. Sin soltarme, se agachó y quitó el tapón de la bañera para que el agua se