Después de la corta conversación sobre sus amigos, el mesero llega llevando consigo su pedido por lo que empiezan a tomar su desayuno y hablar de diferentes temas, de todo un poco, esa ha sido la rutina en los últimos días, sin darse cuenta han estado retomando la amistad que habían tenido años atrás, aunque aún con cierto recelo por parte de Valentina que cada vez que acepta una invitación por parte de Rafael se regaña internamente por dejarse convencer tan fácil, quizás no solo sea el momento