PUNTO DE VISTA DE TOM
Los contratos seguían intactos sobre mi escritorio en la oficina.
Los miraba fijamente, con el bolígrafo en la mano, pero las palabras se difuminaban en formas sin sentido. Mi mente estaba en otro lugar por completo.
En una habitación cerrada con llave arriba, en casa.
Con Aria.
No podía dejar de reproducir la mañana. Cada detalle se repetía en mi cabeza como un disco rayado que no podía apagar.
La habitación impecable. La cama hecha. La forma en que se veía: limpia, compu