PUNTO DE VISTA DE ARIA
Miré el sobre durante dos horas antes de reunir el valor para abrirlo.
La casa permanecía en silencio a mi alrededor, pero ahora el silencio se sentía diferente: vigilante, expectante. Cada crujido de las viejas paredes hacía que mi pulso se acelerara. Cada motor de coche a lo lejos podría ser Tom llegando a casa. Me senté con las piernas cruzadas en la cama, la puerta cerrada con llave, el sobre descansando en mi regazo como algo vivo, algo peligroso.
La escritura en el frente era precisa, casi quirúrgica. Aria Summer. No señora Vager. No mi nombre de casada. Solo la chica que solía ser, antes de que todo cambiara.
Mis dedos temblaban mientras los deslizaba bajo la solapa sellada. El pegamento cedió con un suave desgarrón que sonó demasiado fuerte en la habitación silenciosa. Dentro encontré tres cosas:
Una carta. Una memoria USB. Y una fotografía.
Saqué la fotografía primero porque estaba encima, porque mis manos se movieron antes de que mi cerebro pudiera det