Elara no durmió, se movió de un lado a otro en la cama king-size, sintiendo la presencia poderosa y peligrosa de Kael a solo un metro de distancia, la nota arrugada, con su caligrafía femenina y elegante, ardía en su mente. “Sé de tu condición.”
"¿Quién más, Kael?" La pregunta salió como un susurro helado en la oscuridad.
Kael se despertó al instante, su reacción inmediata, felina "Duerme, Elara, ya te dije que la amenaza exterior fue neutralizada."
"No es Serena," insistió Elara, encendiendo l