El vehículo blindado, La Cápsula Silenciosa, se detuvo a tres cuadras del edificio de apartamentos del Observador. Dentro, la atmósfera era de quietud absoluta, sostenida por la Capa del Ruido Blanco de Lysander y el anclaje inquebrantable de Kael y Elara. El niño había cumplido su parte: el Antídoto Inmortal era invisible, pero Kael debía ser el arma.
"Recuerda, Kael, no puedes usar la purga total," advirtió Elara, sus ojos fijos en el monitor que mostraba el pulso de Lysander. "Si colapsas su