En la mansión Delacrox, el pánico por la desaparición de Asdrúbal había provocado una reunión familiar urgente entre Amelia y Laura. La ausencia de Dante y Daniela, quienes estaban en el penthouse esperando noticias, hizo que la atmósfera fuera tensa y explosiva.
Amelia, aún luchando contra la abstinencia, paseaba por el salón de mármol, su nerviosismo era una capa gruesa de maquillaje sobre el miedo.
—¿Dónde diablos está Asdrúbal? Si Dante lo encuentra antes que nosotros y se da cuenta de que