Capítulo 6. Un deseo ardiente.
Al llegar al restaurante qué Bastián eligió, Asher no pudo no pensar en ¿Cuánto dinero iba a gastarse en aquel lugar?, la comida debía de ser costosa si él lugar se veía así de bien.
Era un restaurante de comida japonesa. Asher sabía que ese lugar siempre estaba lleno y solo se podía apartar mesa con un mes de anticipación. ¡Un mes!.
Pero al ver como recibían a Bastián, le quedó claro, que él sin duda no era un hombre que esperaría un mes por algo como una mesa para comer.
Los llevaron hasta un