Capítulo 31. No voy a casarme
Asher empezó a sentirse algo mareado, pero Bastián lo abrazó y lo hizo volver en sí.
—¿Qué?...¿Qué estás diciendo?—Preguntó Asher sin entender muy bien.
—Al carajo— Se dijo Bastián así mismo. —Voy a decírtelo solo esta vez, no lo volveré a repetir…me gustas mucho Asher, todo de ti me gusta, esa estúpida amabilidad tuya que me hace sentir celoso de otros, tus ojos, cuando sonríes, cuando te sonrojas, cuando me miras de ese modo, y en especial, me gusta que estés conmigo, no me había dado cuenta