Capítulo 33. El club de los solitarios.
Epílogo.
La mirada de Asher estaba clavada en el hermoso abdomen marcado de Bastián, esos enormes brazos que lo hacían tragar saliva y esa mirada perversa qué no podía ocultar.
Estaba un poco asustado, no había tendió se*xo en un mes, la primera vez que estuvo con Bastián fue… doloroso y asombroso, lo hizo llegar a lugares que él nunca antes había tocado, estaba seguro que iba a ser igual esta vez.
Bastián se acercó a él y lo hizo tumbarse en la cama, lo sujetó del rostro y acarició su pecho mi