Al principio solo nos estábamos molestando esquivando los besos del otro hasta que la cosa comenzó a ponerse seria ya que ninguno de los dos pudo resistir a llevar los besos y las caricias a otro nivel.
Nuestros cuerpos se movían por si solos buscando estar piel con piel sin que ninguna prenda se interpusiera entre los dos. Las ganas y el deseo de estar piel con piel era demasiada por parte de ambos, y siendo completamente honesta ambos parecíamos algo desesperados por obtener más del cuerpo de