15. Conejita
CARLA
Baje todavía aguantándome las lágrimas hasta la primera habitación donde ya había estado.
Nada más entrar me encontré a la chica gato esperándome.
“Vaya, pensaba que ya no volverías con lo que has tardado, bienvenida de nuevo” dijo con voz cansada .
Me volvió a llevar a la habitación donde estaba mi ropa de cambio.
Entré y cerré la puerta tras de mi y por fin, me eché a llorar.
Poco a poco me fui calmando y cogí las prendas que había sobre el sofá.
Era un conjunto de lence