13. El callejón
Esas palabras cayeron sobre mi como una losa, pesando toneladas e incapacitándome para respirar.
No podía creerlas, seguía teniendo la esperanza de que esto fuera una broma muy pesada, pero mi instinto me gritaba que saliera de allí y me alejara corriendo lo más lejos que pudiera.
Y eso hice, fue instintivo.
Me di la vuelta dejando atrás a esa chica y su extraño disfraz de carnaval pervertido, subí las escaleras sin prácticamente reparar en los escalones y corrí por el pasillo hasta vislumbr