CAP. 117 - No toda la felicidad es eterna
POV: CLARA
A la mañana siguiente, me desperté con los rayos de sol invadiendo la habitación, calentando mi piel y trayendo una sensación de paz que duró exactamente tres segundos. Tateé el lado vacío de la cama, esperando encontrar la firmeza de los músculos de Adrian, el calor de su piel contra la mía.
Vacio.
La sábana estaba completamente fría, como si él ya se hubiera marchado hacía horas. Me senté bruscamente, y el pánico ascendió por mi garganta como un reflujo ácido e insoportable.
—¿Adri