CAP. 105 - ¡Mierda! ¡Qué maldita m****a!
POV: ADRIAN
Llegué a la mansión completamente exhausto. El desagradable olor a hospital parecía haberse quedado impregnado directamente na mi piel, en mi ropa, en mis poros. En cuanto crucé la puerta de entrada, as gemelas corrieron alegremente a mi encuentro, vistiendo já sus pequeños pijamas de dormir.
—¡Papá! ¿Llamó Clara? ¿Dónde está ella? —preguntó Ângela, con ese tierno gesto en los labios que delataba cuánto la extrañaba.
Sentí un doloroso y agudo apretón en el centro del pecho. Saqué mi