Los sentidos de Piero estaban enfocados en Alba, evaluando sí el sonido que hacían las personas al conversar o la música del supermercado era demasiado para ella. Esa era su primera salida y hasta el momento las cosas estaban marchando bien. Ella descansaba en su canguro para bebés atada a su pecho ajena a todo el ajetreo que sucedía alrededor.
—En casa el mínimo ruido puede despertarla; sin embargo, aquí parece estar más que cómoda.
—Está cerca de ti, creo que es lo único que le importa.
Esper