-¡Buenos días señor! Bienvenido de vuelta a Industrias Aller S.A.
La mujer dejó de sonreír, desconcertada de que su jefe no emitiera un sonido.
-¿Señor? ¿Se encuentra bien?
La nueva secretaria presidencial vio el rostro de su jefe ponerse primero blanco como el papel, y eso que el heredero tenía un tono tostado casi dorado, para luego convertirse lentamente en un rojo furia. Su mandíbula se apretó con fuerza, tensionando su rostro, las venas en sus cienes se marcaron y los ojos marrón oscu