El aeropuerto se sentía demasiado brillante, demasiado ruidoso, para una despedida como esta.
El avión familiar de Rafael esperaba en la pista, elegante e intimidante, como si perteneciera a otro mundo por completo. Mamá ya estaba adentro, dormida, rodeada de máquinas y enfermeras que hablaban en voz baja. Los ojos de Raxy estaban rojos e hinchados, las lágrimas amenazando con salir en cualquier momento, mientras Rexy permanecía a su lado con esa expresión familiar de indiferencia, brazos relaj