Punto de vista de Valeria
Todo el salón se había tragado en una oscuridad absoluta. Primero fueron las llamas bailando sobre las paredes, y de repente todo desapareció, dejando el lugar sumido en la confusión.
De pronto, alguien gritó y una silla se estrelló con estrépito en algún punto a mi izquierda. Durante un momento aterrador, nadie se movió. Luego, el caos estalló.
—¡Protejan a Alfa Esteban!
—¡Sellad las salidas!
—¡Nadie abandona el salón!
Voces diferentes chocaban desde todas las direcci