SOY LA LUNA.
SOY LA LUNA.
Malakay atravesó el patio del castillo con preocupación. Esperaba encontrar a Erika en un estado de vulnerabilidad, pero en lugar de eso, vio a una loba furiosa y preparada para atacar.
—Erika… —llamó suavemente el Alfa, intentando calmar las aguas turbulentas del conflicto. Pero Erika estaba más allá del alcance de su voz, su enojo era una barrera sorda a cualquier llamado. —Erika…
—¿Entiendes lo que dije… Lilith? — insistió Erika, el nombre de la Beta salió con desdén.
Lilith, a