SOLO TE ESTÁS HACIENDO DAÑO.
SOLO TE ESTÁS HACIENDO DAÑO.
Cuando Aleksander llegó a la aldea, su corazón latía con una fuerza desbordante, su mirada recorría cada rincón, cada sombra, buscando algún indicio de Hanna. El aroma de su compañera llenaba el aire, intensificándose con cada paso que daba, una mezcla de emoción y temor lo envolvió. Como Alfa, avanzó con determinación, aunque de repente fue detenido por un grupo de Betas que custodiaban el lugar.
― ¿Quién eres y qué haces aquí? ―preguntó su líder, con una postura d