RECHAZO INTERRUMPIDO.
RECHAZO INTERRUMPIDO.
Malakay la recibió con los brazos abiertos, y cuando Erika finalmente estuvo entre sus brazos, fue como volver a vivir para el Alfa.
―Erika… ―susurró mientras cerraba los ojos y murmuraba un “gracias, Diosa” ―Cielo… yo…
Erika también lo abrazó con fuerza, dejando que su lobo interior se regocijara por estar cerca de su compañero. Pero Malakay necesitaba respuestas; creyó que era Hanna quien estaba en la aldea, no ella. Aunque estaba agradecido, tenía que saber. La apartó u