ENTRE SOMBRAS.
ENTRE SOMBRAS.
—Recuerda hacer bien tu papel, Lobo. Tu recompensa dependerá de ello —dijo Samuel, entregándole unas cuantas monedas de oro.
El lobo asintió, apretando las monedas en su mano, pero Samuel sostuvo firmemente su brazo.
—Más te vale no fallar —advirtió con un tono amenazante.
El lobo asintió nuevamente y se marchó. Samuel observó fijamente su anillo, sintiendo el poder que emana de él.
—Lorenzo ya tiene sus días contados —murmuró para sí mismo, con una mueca maliciosa.
En ese