DEJAR IR EL PASADO.
DEJAR IR EL PASADO.
Lorenzo salió de la habitación con paso firme pero pesado, las preocupaciones marcadas en su rostro. Bajó al estudio, cerró la puerta y se encontró con su beta, Zade, quien estaba visiblemente nervioso.
―Más te vale que sean buenas noticias, Zade. ―dijo frunciendo el ceño ― Acabas de interrumpir un momento importante con mi mujer.
El beta tragó saliva.
―Lo siento, Alfa. No era mi intención molestarte.
El Alfa suspiro y camino hacia el escritorio cerrándose la bata, parte