DULCES REVELACIONES.
DULCES REVELACIONES.
El suave roce de la toalla envolvió a Serafina mientras Lorenzo la llevaba en brazos hacia la cama. En ese trayecto, la fragilidad de su cuerpo contrastaba con la fortaleza que emanaba de su compañero. La mirada de Serafina se perdía en la profundidad del rostro de su alfa, como si buscara respuestas a preguntas que no se atrevía a formular.
Lorenzo la depositó con cuidado en la cama, pero sus ojos seguían fijos en ella. La habitación, antes llena de sombras, parecía ilumin