Joseph.
Desde que nací estuve rodeado de atención todo el que me conocía halagaba mi apariencia, ¿aunque cómo podía salir feo? Soy hijo de la mujer más hermosa del mundo, mi padre tuvo mucha competencia para poder conquistarla.
Ella dejaba cautivado a todo hombre que la veía, yo funcionó igual, pero con las mujeres, por el lugar que pasaba sabía que todas me miraban, que todas me deseaban, que todas querían salir conmigo.
Todas excepto una. Habían unos ojos verdes que no me miraban, unas bragas