.
Emmett.
En nuestra primera boda, todo fue muy apresurado, pero ahora mis hermanas, mi madre, y yo nos esforzamos por hacer una boda expendida. Cómo la que ella se merece.
Lidia se estaba tardando mucho. Mi ansiedad me hacía caminar de un lado al otro en el altar.
— Señor. Hará un hoyo en el pasto. — Adam se rio se mi.
— Desearía que encuentres a alguien, te enamores cómo idiota de el y te cases. — Así sabra lo que yo siento.
— Yo soy un alma libre señor. No me enamoró, ni doy mi cor