.
Lidia.
Mi fiesta no era lo que yo creí. Habían cientos de invitados. Y nadie que yo conociera.
— Creí que era algo pequeño.
— Trate de controlar a mis hermanas. No es sencillo.
— ¿Te gusta la fiesta? — Preguntaron mis cuñadas.
— Esto es lo más pequeño que pudimos, tenemos muchos amigos. 3
— Cientos. — Es increíble la buena relación que tienen ellas.
Me recuerdan a Layla y yo de pequeñas. Siempre pensé que ella me quería, que ingenua fuí. (L
— Bueno disfruten. — Besaron las mej