... Por fortuna tengo la certeza de que Emmett se pondrá muy contento.
— ¿Adam que haces aquí? — Pensé que estaba en
Inglaterra.
— Traje noticias.
— ¿Era tan importante?
- Lo era. Pero es mejor que lo hables con Emmett.
Su expresión seria me preocupo. Entre al despacho.
- Hola amor.
— Hola fénix. — Sus labios dejaron unos ricos besos sobre los míos. — ¿Cómo te fue?
— Muy bien. Pero quería pedirte un favor.
— Lo que quieras.
— Saca a mi papá de la cárcel.
— Ya tengo abo