Emmett.
No importa si me lo promete. Yo quiero asegurarme, no dejaré que vaya sola a ninguna parte, la necesito, mi hijo la necesita, jamás me perdonaría que tenga un sólo rasguño sobre la piel. (1)
- Iré contigo.
- Bien. — Se resignó.
Incluso yo, no me siento capaz de protegerla solo, por eso, traje conmigo guardaespaldas, no quiero arriesgarme.
Lidia.
Esa mujer está peor de lo que imaginé, se decepcionó al verme, pero no se que esperaba. De ella no puedo esperar nada.
—¿Qué haces aquí?
— Quiero respuestas.
— ¿Y por qué piensas que te las daré?
— Si lo haces quizás me apiade de ti, y te saque. — Algo muy poco probable, por ella no siento absolutamente nada.
Ni siquiera puedo sentir lastima.
— Layla me sacará de aquí. Ella no me dejara sola.
— ¿Te ha visitado desde que entraste? — Su silencio casi me provoca una sonrisa. — Dime qué sucede con ella. ¿Qué le hiciste?
— No sé de que hablas.
— Ella me atacó. Pero yo sé que Layla no es mala. Algo le pasa y s