La idea de follar con ella despareció de mi cabeza, en ese momento me preocupaba más que dejara de llorar. Por primera vez dormimos juntos, por primera vez dormí en la misma cama con una mujer sin hacer nada.
Al despertar ella estaba frente al espejo arreglándose.
— Buen día. — La saludé feliz y abracé. — Vaya, incluso en la mañana luces preciosa. — Dije sinceramente. — No es así como imaginé la primera vez que dormiríamos juntos.
— ¿Esperabas ver a un león en tu cama?
— No. Sólo espe