Regrese a mi departamento. Esto no se parecía nada, a lo que yo me esperaba esta noche.
No sé por qué, pero sentí una necesidad inexplicable de beber. Pase un tiempo así antes de que tocaran y me pusiera de pie para abrir.
— Hola.
— ¿Qué haces aquí?
— Vine a darte una explicación. ¿Puedo pasar? —La dejé entrar. Yo también quería escuchar su explicación. Sus mentiras.
- Dime.
— ¿Tuviste un amor de infancia?
— No. Tu eres la primera chica de la