Decidida a equilibrar sus responsabilidades académicas con su deseo de estar al lado del Chef Ko, Airin regresó al hospital esa tarde sin falta. Había tomado la firme determinación de estar presente tanto en clase como en el hospital, sin que sus compañeros supieran su verdadera razón para ausentarse ocasionalmente. Después de todo, el estado del Chef Ko era un asunto privado y no había necesidad de compartirlo con los demás.
Mientras caminaba por los pasillos del hospital, Airin se sentía llen