El suave tintineo de la campana sobre la puerta anunció la llegada de un nuevo día en la pastelería de Airin. Mientras ajustaba el delantal y se preparaba para otro día de trabajo, Airin se sentía abrumada por la incertidumbre que se cernía sobre ella. Los eventos de los últimos días habían dejado su corazón y su mente en un estado de confusión constante.
Katy, quien ya estaba ocupada preparando la masa para los bollos del día, levantó la vista y ofreció a Airin una sonrisa tranquilizadora.
Kat