Capítulo 31: Una propuesta.
— Tiene que darme una respuesta ahora —
Cedric exigía ver a aquella afamada diseñadora de la que toda la ciudad estaba hablando, sin embargo, los empleados de la tienda le negaban el acceso a las oficinas.
— Lo sentimos señor pero Afrodita no se encuentra hoy aquí, y el señor Duarte tampoco ha llegado así que no puedo permitirle el acceso a las oficinas privadas —
Cedric chasqueo molesto. Aquella empleada era una inútil. Pero cayendo en la cuenta del apellido del socio, se quedó pasmado.
— ¿