Capítulo 32: Humillación.
— ¡Con un demonio! —
Gritó Elara realmente furiosa luego de escuchar lo que Cedric tenía para decir. Afrodita se había negado a hacer contrato alguno con ellos, y los socios comenzaban a presionarla todavía más para obtener la respuesta satisfactoria que buscaban en ella. ¿Dirigir una empresa era tan difícil? Mordiéndose las uñas, no quería pedir ayuda a su madre quien le había confiado la responsabilidad completamente y ahora mismo se hallaba planeando su boda y la de Elianna.
— Calma, todav