—¡Oh Dios mío, esto es tan delicioso! — jadeé, una vez que el sabor hizo contacto con mi lengua.
Mientras que Clark, sólo me miraba todo el tiempo a partir de cuando yo estaba eligiendo él coberturas para ello y hasta este momento, mientras que yo estaba masticando este helado.
—¿Qué? le pregunté mientras tenía la cuchara entre los labios.
—Eres como un niño—. Afirmó, mientras echaba una pequeña cantidad a su cuchara antes de llevársela a la boca. Y vaya si me parece sexy.
—Me encanta el helado