Sandra intentaba concentrarse en el proyecto de importación de licores, pero su mente se negaba a cooperar. Las palabras en los documentos parecían desordenarse, sus pensamientos volvían una y otra vez al beso con Marck. La calidez de sus labios, la intensidad de su mirada… No. No puedes pensar en eso. ─interfiere su conciencia y se obligó a inhalar profundo y cerró la carpeta de golpe.
Justo en ese momento, su teléfono vibró. Miró la pantalla que marca el nombre de Marck Lion.Su corazón se ace