Sandra al ver a su amigo corre a sus brazos, necesitaba llorar, sacar su frustración.
—¿Estás bien? —Sandra niega.
—No, no creo poder con esta carga, no soy capaz de seguir. —suelta sintiéndose derrotada, xctal vez Akiro le comenta a su padre y ambos intervienen para que ella no tenga ese puesto tan privilegiado para algunas pero un verdadero calvario para ella.
—Estoy seguro que tu puedes con esto y más, tu eres muy inteligente Sandra. —susurra cerca de su oído inhalando el suave y refresca