Llegué al “Otari-Wilton’s Bush” Era un lugar encantador, con amplios senderos rodeados de árboles frondosos y coloridas flores que adornaban el paisaje. Los rayos del sol se filtraban a través de las ramas, creando hermosos juegos de luces y sombras en el suelo. El sonido de los pájaros cantando y el suave susurro del viento completaban la atmósfera tranquila y serena del lugar.
Me dirigí hacia uno de los bancos estratégicamente ubicados para disfrutar de la vista mientras esperaba a Vanessa. M