— ¿Que te dijeron, Sunny? — preguntó Samantha con curiosidad.
— Esa ilusa piensa que le voy a entregar mis proyectos así sin más. Solo porque lo ordena — respondí, rodando los ojos con exasperación.
— ¿Y qué le dijiste? — preguntó Samantha, interesada en los detalles.
— Obviamente que no. ¿Quién se cree que es?
— Nadie entiende por qué le dieron el cargo — comentó Samantha, frunciendo el ceño — Su desempeño no era precisamente envidiable. Y en las últimas semanas ha tenido muchos problemas con